Mi niña, ya no tan niña:

De pronto me sorprendió la vida, no supe en qué momento dejé de comprar pañales, cuentos infantiles, y lápices de colores… ha sido tan rápido que pareciera que  un día cerré los ojos y  cuando los abrí ya no había más rayones en la pared, ante mí estaba una hermosa adolescente que comenzaba a decir adiós a su tierna infancia.
Y así, en un chasquido nos cambió la vida, llegó la etapa de la inevitable y necesaria rebeldía, de descubrir nuevos talentos, de darle la bienvenida a los cambios.
Sé que para ti no ha sido fácil, conociste el dolor de despedir a tus mejores amigas para irte a vivir a otra ciudad, nunca me sentí tan inútil para sanar tu corazón.
Por medio de esto quiero expresar mi más profundo amor hacia ti, si de pronto ves que soy un poco más firme es porque necesito darte las herramientas necesarias para que seas la mejor versión de ti misma; nunca te compares con nadie, vive siendo tú, siempre tú… respetando tu esencia, escuchando a tu espíritu, que nadie te diga qué hacer y qué no hacer, que aprendas de tus errores, que aprendas de los míos y sepas hacerte responsable de tus decisiones.
Jamás limpiaré el camino que elijas andar, pero sí quiero que sepas que del camino que decidas yo estaré ahí. Si alguna vez te equivocas no tengas miedo de platicarlo conmigo porque también me he equivocado, si estás en un momento oscuro, no lo guardes para ti, también conozco esos momentos. Cuenta conmigo, tal vez no encuentre las palabras justas, sólo te diré: Sea lo que sea vamos a resolverlo.
Lo siento si alguna vez no hice lo suficiente…
Perdóname si por un descuido inconsciente llegué a lastimarte.
Gracias por llegar a mi vida y ser mi más grande maestra hija.
Te amo.

Comentarios

Entradas populares de este blog

TUYA.

El crimen casi perfecto